Un refrigerante de motor Sin Agua, especialmente desarrollado para vehículos clásicos. Classic Cool 180º protege el sistema de refrigeración del motor desde -40ºC hasta 180ºC. Sus características únicas previenen muchos de los problemas asociados con los líquidos refrigerantes a base de agua, tales como Corrosión y Recalentamiento.

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Sin Agua - Sin Recalentamiento
Classic Cool 180° tiene un punto de ebullición a 180°C y no se derrama por ebullición.

Sin Agua - Sin Corrosión
El agua contiene oxígeno, el oxígeno permite la corrosión. Classic Cool 180º elimina la corrosión.

Sin Agua - Sin Presión
Classic Cool 180º permite que el sistema de refrigeración funcione con una presión más baja, reduciendo la tensión sobre los elementos del motor.

Sin Agua - Sin Picadura del Revestimiento
Classic Cool 180º genera perceptiblemente menos picaduras en comparación con todos los líquidos refrigerantes a base de agua.

Sin agua - más Potencia
Classic Cool 180º elimina la detonación prematura asociada al recalentamiento..

 

La Ciencia
 
Los líquidos refrigerantes tradicionales a base de agua cruzan regularmente el límite termal que separa la ebullición nucleada eficaz (A) del flujo crítico de calor ineficaz (CHF) . El flujo crítico del calor (CHF) es sinónimo de la condición "Salida de Ebullición Nucleada" (DNB). Cuando el DNB ocurre, una capa de burbujas de vapor se forma adyacente a los puntos calientes del motor (B). El vapor disipa menos de 1/30 del calor que hace el agua, rápidamente recalentando el metal local , causando la detonación prematura.

Para Toda la Vida
 
Los Líquidos Refrigerantes Sin Agua Evans nunca necesitan ser cambiados. Una vez en el sistema de refrigeración, Evans lo protegerá durante toda la vida del motor.

Anticongelante
 
Los Líquidos Refrigerantes Sin Agua Evans no se congelarán incluso a temperaturas tan bajas como -40°C. Un anticongelante adicional no es necesario.

No tóxico
 
Los Líquidos Refrigerantes Sin Agua Evans contienen nuestra formulación patentada DeTox™ y han sido clasificados como no tóxicos por un laboratorio certificado EPA (Agencia de Protección medioambiental EE.UU). Sin embargo, como con todos los productos químicos, no consumir y mantener alejado de los niños. Evitar el contacto con los ojos y la piel. Enjuagarse las manos y los ojos con agua, después de un contacto fortuito.